Todos respondemos al amor y al respeto, a la honradez y dignidad, al contacto físico y a la compañía. Los enfermos perciben una mayor necesidad de estas cosas, es por ello que consideramos nuestra labor imprescindible y humanitaria.
Procuramos eliminar o disminuir el sufrimiento a los que están en desventaja, proporcionando el apoyo que requiera para vivir el momento presente de la manera menos dolorosa, coadyuvando a una mayor efectividad en sus tratamientos al recuperarse con serenidad.